El Gran Cuaderno- Ágota Kristóf

Como llegó a mí

Todo ocurre por una razón. Cuando empiezas a trabajar en tus sueños “El universo conspira a tu favor” (Coelho, P.)

El Gran Cuaderno Llegó a mí cuando mi profesor de Redacción Literaria F. Giraldo me habló de él como proyecto final de mi taller. Es una lectura maravillosa, que seguramente los estremecerá. Los invito a conocerlo en la primera entrada de mi blog, “Mientras Hannah Duerme”, que espero les motive a leer y a descubrir otros mundos.

Sinopsis del libro

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Publicidad de El Gran Cuaderno en español.

En plena guerra, dos hermanos gemelos son llevados por su madre a vivir con su abuela, con el propósito de protegerlos, sin sospechar que es aquí donde sus hijos sufrirían una trasformación sin precedentes. Su abuela, a la que la gente del pueblo llama “la Bruja”, los hace trabajar para ganarse el pan, nunca los llama por sus nombres y además viven rodeados de  crueldad, muerte, abusos y destrucción. Los niños, que desean seguir autoeducandose, escriben  en un cuaderno sus vivencias y  a medida que sobreviven a la guerra y tienen contacto con alguien involucrado en ella,  empiezan un entrenamiento por medio de diferentes “ejercicios” que los preparan para enfrentarse a la realidad que los rodea. Así, van perdiendo la inocencia y el sentido moral, creando su propio código de lealtad,  transformado de forma indeleble su forma de vivir para siempre.

Diferencias entre el libro y la película

Escena de la llegada de los gemelos donde su abuela.

Escena de la llegada de los gemelos donde su abuela.

    • El libro empieza cuando la madre los deja a cargo de su abuela. En este, solo se tocan algunas  partes del pasado de los gemelos, antes de llegar al pequeño pueblo a vivir con la anciana. En la película, se muestra su vida rodeado de comodidades y del amor de sus padres, estas escenas dan un preámbulo al espectador para que pueda comprender un poco más el cambio de vida que sufren estos niños. Este detalle, de igual manera, afianza la crueldad de los niños al final de la película; se hace más notorio que en el libro. Impacta más al espectador, que al lector, ya que en la película, se muestra una relación filial positiva entre los niños y su padre, sin levantar la menor sospecha de su actuación final, tal vez la más macabra de todas.

    Escena feliz de la familia

    Escena feliz de la familia

Uno de los dibujos que representa el cuaderno donde los gemelos escriben sus experiencias.

Uno de los dibujos que representa el cuaderno donde los gemelos escriben sus experiencias.

  • En la versión original de Ágota Kristóf, los gemelos piden, como parte de un trueque al dueño de la papelería del pueblo; el papel, un cuaderno grande y los lápices. En la Película, el cuaderno es un regalo de su padre antes de irse al frente de batalla; él les pide que escriban todo lo que les pase sin olvidar nada, de allí el nombre de la novela y de la cinta. Es un acierto del director húngaro, las escenas donde  muestra como los gemelos escriben en el gran cuaderno, no solo usando palabras, también dibujos y recordatorios materiales de sus experiencias. La parte llena de dibujos y colores de sus rituales refleja la crudeza y la frialdad de estos pequeños personajes.
Es invierno y los gemelos dan un paseo por el bosque.

Es invierno y los gemelos dan un paseo por el bosque.

  • En El Gran Cuaderno, el director János escoge estratégicamente escenas, mezclando capítulos de las novela de Kristóf. Un claro ejemplo de eso es la escena es donde los niños encuentran un soldado muerto y le hurtan sus pertenencias, acto que traerá sus duras consecuencias.
Los gemelos y su abuela.

Los gemelos y su abuela.

  • Como en todas las adaptaciones de una obra literaria al cine, la diferencia más marcada es la ausencia de muchos de los personajes, El Gran Cuaderno no es la excepción. En esta oportunidad solo encontraremos los personajes que durante todo el libro aparecen o que marcan con alguna actuación la vida de los pequeños, entre ellos se destacan: Cara de Liebre y su madre, el cura del pueblo y la criada de la casa cural, El ordenanza y el militar extranjero. En la cinta,  son creadas escenas inteligentes donde se muestra la poderosa influencia de estos adultos y como con cada aparición, trasforman el mundo de los pequeños gemelos, que poco a poco se va deformando y oscureciendo.
  • En la las letras de Kristóf, no encontramos referencia alguna de donde y cuando  ocurrieron estos hechos.  Los protagonistas no tienen  nombre, solo se les llama: madre, padre, abuela. Esto nos convence de que los narradores son los niños. En el filme, por el contrario, los escenarios son concretos,  los lugares; situándonos en el último año de la Segunda Guerra Mundial y en la posguerra.

Mi punto de Vista

Caratula del Gran Cuaderno

Primera caratula del Gran Cuaderno.

Cuando comencé a leer El Gran Cuaderno inmediatamente pude sentir la desesperanza, lo sombrío del mundo, la crueldad de la raza humana. Me sentí totalmente abrumada, impactada con cada capítulo que leía; solo algunas veces se asomaba algún rayo de luz y podía respirar, creer que esto solo era una historia. Aunque sé que  muchos de acontecimientos narrados en este libro son conocidos, que hacen parte de la historia reciente de nuestro planeta, me costaba creer que existiera una mujer tan cruel con sus propios nietos, que una jovencita se sintiera tan rechazada por los demás que buscara aceptación en los animales o que las personas golpearan a niños solo porque sí. Tal vez, porque aun sabiendo esto posible, no lo había leído antes, y menos de esta forma tan directa y fría. Es este estilo narrativo, característico de Ágota Kristóf, lleno de poesía y estética, de oraciones cortas y sin muchos adjetivos, son algunas de las cualidades que hacen a El Gran Cuaderno un libro especial e inolvidable.

Sin discusión recomendaría leer El Gran Cuaderno. Si se quiere leer una buena narración y un tema diferente dentro del género bélico  de la Segunda Guerra Mundial, es este libro una excelente muestra. Nos abre los ojos a  imágenes ocultas, diferentes puntos de vista de lo que les pasa a los que no van a la guerra, al frente de batalla, de los que se quedan esperando a que  termine, pensando que todo volverá a ser igual.

Hace ya algún tiempo leí este libro, sin embargo, hay escenas que recuerdo con nitidez, como si hubiera sido espectadora de la historia de estos personajes tan únicos. En ellos encuentro: inteligencia, su visión negativa de la vida y  la necesidad que tienen de sobrevivir. El Gran Cuaderno es un libro escrito desde las entrañascrudo y frío en sus escenas, que esta escritora húngara magistralmente creo. En resumen, es una lectura imperdible, para que siempre esté presente, como el destino de la humanidad está puesta indiscutible en manos de los niños y en la forma que estos son educados y tratados por los adultos.

Fragmentos Favoritos

  1. “La sexta mañana, cuando ella salio de casa, nosotros ya habíamos regado el huerto. Le quitamos de las manos los cubos llenos de la comida de los cerdos,
    condujimos las cabras hasta la orilla del río y la ayudamos a cargar la carretilla. Cuando regreso del mercado, nosotros estábamos serrando la leña.
    En la comida, la Abuela dijo: .
    —Lo habéis comprendido. El techo y el alimento hay que merecerlos.
    Nosotros dijimos: .
    —No es eso. El trabajo es penoso, pero mirar sin hacer nada, a otro que trabaja, es más penoso todavía, sobre todo si ese otro es un viejo.”
  2. “Nuestra Madre nos decía:

    − ¡Queridos míos! ¡Amorcitos míos! ¡Mis tesoros! ¡Mis niños adorados!

    Cuando nosotros recordamos esas palabras, nuestros ojos se llenan de lágrimas.

    Debemos olvidar estas palabras, porque,  ahora nadie nos dice unas palabras como ésas y porque el recuerdo que tenemos de ellas es una carga demasiado pasada de llevar.

    Entonces, reanudamos nuestro ejercicio de otra manera.

    Nos decimos:

    − ¡Queridos míos! ¡Amorcitos míos! Os quiero…No os abandonaré nunca…Solo os querré a vosotros… Siempre… Sois toda mi vida.

    A fuerza de ser repetidas, las palabras pierden poco a poco su significado y el dolor que nos producen se atenúa.

Biografía del Autor

Ágota Kristóf en su juventud

Ágota Kristóf en su juventud

Ágota Kristóf (Csikvánd, Hungría, 30 de octubre de 1935 – Neuchâtel, Suiza, 27 de julio de 2011)

Con 21 años se marchó de su país cuando la Revolución húngara de 1956 fue aplastada por las tropas del Pacto de Varsovia. Ella, su marido (profesor de historia en la escuela) y su hija de 4 meses escaparon a Neuchâtel, en Suiza. Tras cinco años de exilio y soledad, después de trabajar en una fábrica de relojes renunció y se separó de su marido. Kristóf empezó a estudiar francés, y comenzó a escribir novelas en ese idioma.

Sus primeros pasos como escritora fueron en el ámbito de la poesía y el teatro (John et Joe, Un rat qui passe), aunque sería su obra narrativa la que obtendría mayores reconocimientos. En 1986, aparece su primera novela, El gran Cuaderno. La secuela titulada La prueba” llegó 2 años después. Hasta 1991 no aparece la tercera parte bajo el título La Tercera Mentira”. La trilogía ha sido publicada en España por el sello El Aleph bajo el título Claus y Lucas.

Ágota Kristof recibió el Premio Europeo a la Literatura Francesa por El Gran Cuaderno, en 1986. Esta novela ha sido traducida a más de 30 idiomas.

En 1995 publicó una nueva novela, Ayer.

Ágota Kristóf también escribió el relato autobiográfico “La Analfabeta” (L’analphabète) publicado en 2004.

Su último trabajo es una colección de historias cortas titulada “C’est égal” que se publicó en 2005 en París. La mayoría de sus obras han sido publicadas por Editions du Seuil en París.

Otros premios que la destacan como escritora son:

Premio Gottfried Keller, es el más antiguo de todos los galardones literarios que se otorgan en Suiza, Kristóf lo recibió  en 2001 y  el Premio del Estado de Austria de Literatura Europea, en 2008.

Biografía del Director

János Szász

Nació en Budapest en 1958. Director de cine, teatro y guionista. Estudió Drama y Dirección Teatral en la Academia de Artes Teatrales y Cinematográficas, antes de estar cuatro años en el Teatro Nacional de Budapest.

 Ha dirigido hasta once películas desde 1983, y una de ellas, “Fluk Witman” se estrenó en la sección “Una cierta mirada” del Festival de Cannes de 1997, ganando con esta  el Premio de la Crítica de la Semana de Cine Húngaro, así como el Premio al Mejor Director, el Fipresci (Fédération Internationale de la Presse Cinématographique) y el San Jorge de Oro en el Festival Internacional de Moscú.

Dirigió las obras de teatro “Los fantasmas de Ibsen”, “El rey ciervo”, de Carlo Gozzi, y “Un tranvía llamado deseo”, de Tennessee William, entre otras.

Dentro de sus premiaciones como director se destacan: Woyzeck”, ganadora del Premio del Cine Europeo a la Mejor Obra Novel Europea,  Premio al Mejor Director en el Festival de Tesalónica,  Premio del Jurado y Fipresci en el Festival Internacional de Sochi y del Premio Rosa de Plata en los Encuentros de Bérgamo.

“Opio: Diario de una Loca” ganó el Premio a la Mejor Fotografía en el Festival de Chicago, el Premio a la Mejor Dirección en el Festival Fantasporto, así como el Premio a la Mejor Dirección y el Premio de la Crítica en la Semana de Cine Húngaro. En 2000 dirigió el documental A Holocaust Szemei para la Fundación Shoah y Steven Spielberg, donde cuenta la historia de los niños que sufrieron el Holocausto.

Y el más reciente premio, el Globo de Cristal, lo recibió por “El Gran Cuaderno”  en el Festival de Karlovy Vary, en 2013.

Enlace de la película

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Muerte en Venecia, de Thomas Mann

Interesante estudio de “La muerte en Venecia”.

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El primer lunes de febrero, el 6, a las 19:30 comentaremos una de esas pequeñas joyas en las que se ha especializado el club de lectura “Pasión por los clásicos / pasión por el e-book”. En este caso se trata de Muerte en Venecia, de Thomas Mann.

El libro lo podéis descargar en este enlace

La obra ha inspirado películas magustrales como la de Visconti, ballets, óperas. Luisgé Martín incluso escribió una especie de secuela, La muerte de Tadzio.

Aquí podéis leer unos comentarios de Antonio Rodríguez sobre la novela:

Thomas Mann y La muerte en Venecia

 Nacido en Lübeck (Alemania), Thomas Mann estudió historia, economía, literatura e historia del arte. Su primera gran obra, “Los Buddenbrook” (1901) está basada en su propia familia y describe la decadencia de una dinastía burguesa a lo largo de tres generaciones. En esa etapa inicial de su carrera se ocupó también de…

Ver la entrada original 2.008 palabras más

LA MUERTE EN VENECIA- Thomas Mann

LA MUERTE EN VENECIA-  Thomas Mann

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Cómo llegó a mí

Estoy convencida de que hubiese tardado mucho en encontrar este clásico, pero el camino se allanó, ya que hizo parte de las lecturas de la universidad en la materia Introducción a los Estudios Literarios. Entonces, lo leí, luego hice una segunda lectura y fui investigando acerca de él en diferentes páginas de amantes de la literatura. Todos concuerdan con la profundidad y complejidad de esta novela corta, y yo no soy la excepción.

La muerte en Venecia es un libro de menos de doscientas páginas, intenso, lleno de simbolismo, donde el genio de Thomas Mann pretende representar toda una sociedad y una época histórica.

Sin más preámbulos les presento La muerte en Venecia.

 

 

Sinopsis del libro

La historia es la de Gustavo Aschenbach, un escritor reconocido que ha comenzado a envejecer, pero no solo físicamente: él siente, en su interior, que no es el mismo de siempre. Sus ideas e inspiración se han ido apagando,  la rutina hecho estragos en él y ,sobre todo, en su trabajo de escritor. ¿Y qué podría ser mejor para recuperarse, dar brillo su alma y a su mente que viajar? Entonces, comienza a forjar la idea de ir a un lugar en el cual pueda pasar un productivo verano. Al final, decide ir a Venecia. Allí, en Venecia, su atención es atrapada por un joven muchacho llamado Tadzio, que es indudablemente bello ante los ojos de Aschenbach, y rápidamente roba su atención. Entonces, la existencia del veterano escritor empieza a girar en torno a Tadzio, y como un demente, lo persigue por los canales y pasajes de una ciudad enferma.

Aschenbach cree que con trabajo y disciplina puede controlar la vida e incluso el arte, pero estas emociones de deseo incontrolables  inspiradas por el joven Tadzio lo hacen saber que está equivocado.

Finalmente, estando en un bote, Gustavo Aschenbach ve con horror a un simpático viejo con la cara pintada mezclado con un grupo de jovencitos, y  se sorprende al verse reflejado en este viejo.

¿Por qué trasciende la obra La muerte en Venecia?

Es una pregunta fácil y a la vez compleja. Si se lee La muerte en Venecia con frialdad y sin ningún tipo de concentración, se podría caer en muchos errores de interpretación. Para no hacerlo, es necesario ubicarse en el tiempo, en el espacio y sumergirse en un estado de meditación al leerla, para poder digerir su belleza, solidez narrativa, y especialmente, su prosa magnífica.

De manera general, se puede decir que La muerte en Venecia trasciende por que aborda temas existenciales y eternos conflictos de la raza humana: el deslumbramiento por la belleza, el amor  y las pasiones prohibidas,la aflicción por la perdida de la juventud, por nombrar las más evidentes.

La novela también abarca muchos temas que nunca pasarán desapercibidos para cualquier hombre o mujer de cualquier tiempo, entre ellos se destacan: la constante fascinación por la belleza; la entrega al amor y la pasión, muchas veces moralmente impedida, lo que lleva siempre a la lucha interna entre lo deseado y lo prohibido; también angustia ante la pérdida de la juventud, el deseo de querer  permanecer jóvenes y lo que se puede hacer para alcanzar este sueño. Otro de los temas transcendentales que trata la novela es el verdadero sentido de la vida, la manera como el personaje principal busca la renovación de su mente, un aire fresco que lo impulse a estar siempre vigente, pero ¿de qué sirve todo eso si no se vive, si no se cae en la aventura de enamorarse con locura?

Una de las razones por las cuales se considerará una lectura de referencia para los escritores noveles radica en que este libro trata la búsqueda de la perfección que persigue el escritor en su obra: desea renovarse, reinventarse y mantener la mente en constante evolución para obtener un resultado deseado. Mis partes favoritas de la novela son las disquisiciones donde Gustavo Aschenbach explica que la disciplina y el trabajo cotidiano son la base de su éxito como escritor, y no solo a la inspiración y el talento natural.

 “Acostumbrado desde muchacho al esfuerzo, y al esfuerzo intenso, no había disfrutado nunca del ocio ni conoció la descuidada indolencia de la juventud (…)” (Mann, 1986, p.8).

“Aschenbach no gustaba del placer. Siempre que había vivido sus vacaciones, marchando en busca de reposo y días sonrientes, especialmente siendo más joven, había sentido en seguida la nostalgia inquieta del trabajo, del sagrado esfuerzo de su disciplinada labor cotidiana” (Mann, 1986, p.39).

La muerte en Venecia es una de esas obras que vale la pena ser releída para ser mil veces escudriñada, pues sin duda se podrían encontrar muchos más mensajes secretos en cada línea. Yo lo volveré hacer en la próxima oportunidad, pero esa vez será alejada de los quehaceres literarios, únicamente guiada por la persecución de la sabiduría y del placer.

Fragmentos favoritos

“(…) lo cierto es que de pronto advirtió una sorprendente ilusión en su alma, una especie de inquietud aventurera, un ansia juvenil hacia lo lejano, sentimientos tan vivos, tan nuevos o, por lo menos, tan remotos, que se detuvo, con las manos en la espalda y la vista clavada en el suelo, para examinar su estado de ánimo. Era sencillamente deseo de viajar; deseo tan violento como un verdadero ataque, y tan intenso, que llegaba a producirle visiones. (…)” (Mann, 1986, p.3).

“(…) otra vez se presentaba a la vista la magnífica perspectiva, la deslumbradora composición de fantásticos edificios que la república mostraba a los ojos asombrados de los navegantes que llegaban a la ciudad; la graciosa magnificencia del palacio y del Puente de los Suspiros, las columnas con santos y leones, la fachada pomposa del fantástico templo, la puerta y el gran reloj, y comprendió entonces que llegar por tierra a Venecia, bajando en la estación, era como entrar a un palacio por la escalera de servicio. Había que llegar, pues, en barco a la más inverosímil de las ciudades” (Mann, 1986, p.18).

“(…) «Un viaje bien elegido. ¡Oh, Venecia! ¡Magnífica ciudad! Ciudad de irresistible atracción para las personas ilustradas, tanto por el prestigio de su historia como por sus actuales encantos.» (…)” (Mann, 1986, p.15).

“Si era, pues, verdad que la fantástica travesía por las lagunas de Venecia comenzaba a ejercer su encanto sobre él, aquel espíritu de mendicidad de reina caída bastaba para romperlo” (Mann, 1986, p.33).

Análisis de personajes

En esta obra literaria solo hay tres personajes principales: Gustavo Aschenbach, Tadzio y Venecia.

De Gustavo Aschenbach se destaca su quehacer: es escritor, y de los buenos. Es aclamado por el público, respetado y elogiado por la crítica. Pero a pesar de su éxito, llega un momento en su vida en el que siente que la rutina se ha hecho presente y se ha estacionado en frente de su puerta, aprisionando su talento y su disciplina a la hora de trabajar y crear sus obras.

Dirk-Bogarde

“Lo que le molestaba no era una dificultad insuperable, sino cierta falta de complacencia en su obra, que se le manifestaba como disconformidad. Cierto es que, desde joven, la disconformidad había sido para él la íntima naturaleza, la esencia del talento, y que por ello había dominado y enfriado el sentimiento, sabiendo que éste se inclina a satisfacerse con un «poco más o menos» optimista y con una semiperfección (…) No es que produjese cosas malas; los años le habían traído la ventaja de encontrarse cada vez más dueño y más seguro de su destreza. Pero, mientras la nación rendía acatamiento a esta maestría, él no estaba satisfecho por ello. Y era como si a su obra le faltase el fervor de esa alegría ágil que, como ninguna otra cualidad, produce el encanto del público” (Mann, 1986, p.5 – 6).

Además de las reflexiones extraordinarias acerca del oficio de escritor, en la obra se plasman detalles del origen de Aschenbach, que ofrecen al lector una visión de cómo percibe mundo este hombre maduro, alemán y además, burgués.

“Hijo de un alto funcionario judicial, sus ascendientes fueron funcionarios públicos, hombres que habían vivido una vida disciplinaria y sobria, al servicio del Estado y del rey. La espiritualidad de la familia había cristalizado una vez en la persona de un pastor. En la generación precedente, la sangre alemana de sus antepasados se mezcló con la sangre más viva y sensual de la madre del escritor, hija de un director de orquesta bohemio” Mann, 1986, p.7).

Por otra parte, se describen sus creencias y la forma como vivía su vida, allí confiesa que para él su éxito está basado en la disciplina, en el trabajo duro y no únicamente en el talento.

“(…) él comenzaba temprano la jornada cotidiana, dándose una ducha de agua fría, y luego, alumbrándose con un par de velas altas en el candelabro de plata, a solas con su manuscrito, brindaba al arte en dos o tres horas de intenso y concentrado trabajo mental, las fuerzas que había acumulado durante el sueño (…) la grandeza de toda su obra estaba  hecha de un minucioso trabajo cotidiano; era la resultante de cientos de inspiraciones breves, y debía la excelsa maestría de la concepción total y de cada uno de los detalles al hecho de que su creador, con tenacidad y energía semejantes a las del héroe que conquistara su provincia natal, (…)”(Mann, 1986, p.9).

En muchas ocasiones la voz del narrador se confunde con los pensamientos de Aschenbach, todo lo que percibimos viene de él, el crea un universo para nosotros en La muerte en Venecia. La otra cara de Gustavo es la de enamorado: la de un hombre que se deja seducir por la belleza, por la juventud y por qué no, por la combinación irresistible entre el joven Tadzio y Venecia. ¡Hasta yo caería en la trampa!

El otro personaje es Tadzio, quien solo conocemos lo que su espía imagina sobre él: su belleza. Es un personaje complejo, porque está lleno de simbolismo, Thomas Mann representa con Tadzio y la obsesión de Aschenbach hacia él, su temor a envejecer, va buscando con esperanza la forma de sentirse joven de nuevo, construyendo caminos para volver a sentirse vivo, bello, admirado y deseado. Se podría interpretar como el espejo en el cual anhela reflejarse Aschenbach.

“Su rostro, pálido y preciosamente austero, encuadrado de cabello color de miel; su nariz, recta; su boca, fina, y una expresión de deliciosa serenidad divina, le recordaron los bustos griegos de la época más noble” (Mann, 1986, p.24).

Tadzio

El otro personaje es la ciudad misma, Venecia. A pesar de no ser una persona con piel y huesos, está llena de características humanas y representa a la sociedad de principios del siglo XX.  Inspiran infinidad de sensaciones y sentimientos en el personaje principal, Gustavo Aschenbach.

“¿Quién no experimenta cierto estremecimiento, quién no tiene que luchar contra una secreta opresión al entrar por primera vez, o tras larga ausencia, en una góndola veneciana? “(Mann, 1986, p.18).

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“Sin embargo, saludó al mar con los ojos, y su corazón se llenó de alegría al contemplarse tan cerca de Venecia” (Mann, 1912, p.23).

“Estando en Venecia, hacía algunos años, tras unas alegres semanas primaverales, había tenido que soportar un tiempo tan malo como aquél” (Mann, 1986, p.26).

“Por segunda vez, y ya definitivamente, comprobó que Venecia le sentaba muy mal con aquel tiempo” (Mann, 1986, p.33).

Personajes secundarios

Existen otros personajes que aparecen de manera muy corta en la novela, en su orden de aparición son:

Un hombre desconocido observado en la calle.

“De mediana estatura, enjuto, lampiño y de nariz muy aplastada, aquel hombre pertenecía al tipo pelirrojo, y su tez era lechosa y llena de pecas. Indudablemente, no podía ser alemán, (…)” (Mann, 1986, p.3) (Capítulo I, motiva al protagonista a viajar a Venecia).

Un hombre que recibe los boletos en el barco, un viejo disfrazado de joven que viaja en la embarcación (capítulo II).

“Había un muchacho con un traje de verano amarillo claro, de corte anticuado, una corbata púrpura y un panamá con el ala medianamente levantada, que sobresalía de entre todos los demás por su voz chillona. Pero apenas Aschenbach lo hubo mirado con cierto detenimiento, se dio cuenta, no sin espanto, de que se trataba de un joven falsificado: era un viejo, sin duda alguna (Mann, 1986, p.15).

Un gondolero veneciano sin permiso para trabajar, las hermanas de Tadzio (el joven bello) y unas personas del hotel donde se hospeda el protagonista (capítulo III); Saschu, amigo de Tadzio (capítulo IV); la gente de Venecia, entre ella, el peluquero.

“Algunas -respondía el peluquero-. Eso proviene de un pequeño descuido, de una indiferencia por lo exterior, que en personas notables es comprensible, pero que no puede alabarse, tanto más cuanto que tales personas deberían estar libres de prejuicios en lo relativo a las diferencias, entre lo natural y lo artificial” (Mann, 1986, p.64).

Y, por último, los músicos callejeros, quienes son los que le dan a entender Aschenbach que la peste del cólera ya ha alcanzado a toda Venecia.

“Eran dos hombres y dos mujeres, y se habían situado alrededor del poste de hierro de uno de los focos, (…) Cada vez que, al comenzar de nuevo el estribillo, emprendía el cantante una grotesca marcha en derredor, y llegaba a pasar muy cerca de Aschenbach, emanaba de él una oleada de aquel olor sospechoso que envolvía a la ciudad” (Mann, 1986, p.55).  (Capítulo V).

La descripción de los personajes secundarios conduce a la visión del mundo construido por el autor. En este caso, la visión corresponde a la del escritor alemán Gustavo Aschenbach. Al final de la novela tenemos la sensación de haberlo conocido en persona y mucho mejor, de haber sido su amigo íntimo. Más de una vez deseé que Tadzio se le acerca y hablara con él, o por el contrario, que reaccionara de una buena vez y saliera de Venecia para salvar su vida.

Biografía del autor

Thomas Mann (Lübeck, Imperio alemán; 6 de junio de 1875-Zúrich, Suiza; 12 de agosto de 1955) fue un escritor alemán nacionalizado estadounidense. Considerado uno de los escritores europeos más importantes de su generación, Mann es recordado por el profundo análisis crítico que desarrolló en torno al alma europea y la alemana en la primera mitad del siglo XX. Para ello tomó como referencias principales a la Biblia y las ideas de Goethe, Freud, Nietzsche y Schopenhauer.

Thomas Mann

A pesar de que su obra más conocida sea la novela La montaña mágica, Thomas Mann recibió el Premio Nobel de literatura en 1929 «principalmente por su gran novela, Los Buddenbrook, que ha merecido un reconocimiento cada vez más firme como una de las obras clásicas de la literatura contemporánea».

Si quieres saber más del autor te dejo este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Mann

 Biografía del director

Luchino Visconti di Modrone, conde de Lonate Pozzolo (Milán, 2 de noviembre de 1906 – Roma, 17 de marzo de 1976), fue un aristócrata italiano, director de ópera y de cine. Ha sido uno de los cineastas italianos contemporáneos más reconocidos a nivel internacional.

https://es.wikipedia.org/wiki/Luchino_Visconti

 

Referencias:

caratula de la muerte en Venecia

Ficha técnica del libro

Título orinal: Der Tod in Venedig

Autor: Thomas Mann

Editorial: Hyperion-Verlag Hans von Weber

Ciudad: Munich

Lengua del libro original: alemán

Traducción al castellano: Martin Rivas

Fecha de la primera edición: 1912

Número de páginas: 217

Género: Narrativa contemporánea

 

El niño con el pijama de rayas- John Boyne

Como llegó a mí

Debo confesar que tenía miedo de leer este libro. Sabía que esta vez sería diferente; no era solo una asignatura pendiente. No me equivoqué.

La primera vez que vi la película tenía unos veinte y tantos años, estaba en búsqueda de mi verdadero amor y no tenía hijos. Visitaba a  una buena amiga, Isabel Camargo, y ella me dijo: “Te recomiendo esta, es realmente buena y te hará llorar mucho”. No solté ni una lágrima, no porque la película no tuviera escenas duras que me conmovieran, no, era por el momento en que estaba en mi vida. Más

El Lector- Bernhard Schlink

Como llegó a mí

Ya no recuerdo cuando fue la primera vez que escuche hablar sobre El Lector, pero si recuerdo que vi la película antes de leer el libro. Después de conocer la especial historia de amor entre Michael y Hanna, no pude dejar de sentir la necesidad de descubrir la versión original; de revelar si aquella película era una adaptación honesta del libro de Bernhard Schlink, aquí les dejo mi conclusión.

Sinopsis del libro

El Lectro, editorial Anagrama.

El Lector, editorial Anagrama.

La historia comienza cuando Michael Berg, un joven de quince años, al regresar de la escuela empieza a sentirse muy enfermo. No muy lejos de su casa no puede contenerse y empieza a vomitar, en ese momento llega Hanna Schmitz, una mujer entrada en la treintena que le presta su ayuda y luego lo lleva hasta el frente de su casa.  Meses más tarde, recuperado de la hepatitis, Michael regresa a darle las gracias a Hanna, es en este momento,   cuando su apasionada relacion empieza. Ellos pasan tardes, mañanas haciendo el amor, entre rituales de baños y lecturas, hasta que un día de verano, Hanna desaparece de la vida de Michael, sin dejar ningún  rastro.

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Michael Berg  personificado por el actor Ralph Fiennes

El tiempo pasa y aunque Michael sigue con su vida, nunca olvida a Hanna. Un día sucede lo inesperado: Michael vuelve  a ver a Hanna. Ahora, en un lugar muy diferente a la Bahnhofstrasse: en el palacio de justicia, Michael como estudiante de derecho y Hanna como acusada de crímenes de guerra nazis y de la muerte de cientos de mujeres en los campos de concentración en donde era guardiana. Todo lo vivido con Hanna vuelve a la memoria de Michael, y comienza a preguntarse de qué mujer se enamoró, si ella acaso sintió lo mismo por él, sí todo ese tiempo de felicidad había sido real o simplemente fue parte de una vana ilusión.

Diferencias entre el libro y la película

  • El tema del libro es la culpa. Todos los personajes principales están envueltos en ella. Hanna y su pasado, todos los secretos que la hacían parecer tan fría y distante; Michael la sentía todo el tiempo que tuvo esa relación secreta, con una mujer que le doblaba la edad y que nunca contó ni a sus mejores amigos; el padre de Michael, al solo dar el tiempo que le sobraba a su familia; los Alemanes al convivir por décadas con personas que estuvieron envueltos directa o indirectamente con crímenes nazis, sin recibir ni un solo reclamo por parte de ellos. En la película, el tema principal son los secretos. El mismo Michael los tiene con todas las mujeres con las que intenta mantener una relación sentimental en su madurez y especialmente con su hija Julía y por supuesto Hanna que tiene uno que no es capaz de revelar ni siquiera en el momento que este la pudo haber salvado.
The Reader

Michael cuando vuelve a la casa de Hanna

  • En la narración original de Schlink se inicia con el día en que Michael Berg, el protagonista de esta historia, es un joven de quince años, que se siente mal de salud, tanto que se detiene unas calles antes de llegar a su casa a vomitar. En estas primeras páginas se describe como se sentía al inició de su enfermedad y como pasaba los días de convalecencia dentro de su casa. En la cinta, las primeras escenas muestran la vida de Michel Berg en su edad adulta, de entrada se puede percibir que es un hombre misterioso, que tiene secretos. En la vida presente de Michael, cada sonido, cada olor o escena, termina en un recuerdo vivido de aquel verano apasionado al lado de Hanna, su primer amor. Me impresiono mucho como el director toma la escena en la que Michael comienza a sentirse enfermo, es una de las escenas más ligadas a la obra literaria que he encontrado.

 

Michael y Hanna el primer dia

Cuando Michael enferma y Hanna lo ayuda

  • Las escenas del libro juegan con los sentidos de los lectores. Transporta  a la vieja casa en la Bahnhofstrasse, a sus olores, a la cotidianidad de sus habitantes; detalla ruidos y fachadas. En esta adaptación la cámara hace su trabajo y la puesta en escena del vecindario de Hanna nos arrastra a la Alemania Occidental en recuperación, después de la segunda guerra mundial.
  • Como dato curioso, en la obra original de Schlink, Michael enferma de Hepatitis. En la película la enfermedad es escarlatina; si alguien de ustedes sabe porque este cambio en la adaptación, no dude en compartirlo.
  • En el libro Michael es el narrador. Es lo más especial del libro. En cada capítulo este hombre nos cuenta de todo lo que sintió a lo largo de su historia con Hanna. Lo hace de forma profunda y personal, diría que es la razón por la cual me cautivo esta novela. En la película, es la cámara la que narra, solo algunas veces se ven las cosas desde el punto de vista de Michael. De esa forma muchas de las reflexiones de este joven enamorado y confundido se pierden y en la edad adulta resulta distante y misterioso, hasta para el espectador, porque aun sabiendo los detalles de su vida, solo cuando habla con su hija podemos notar sienta sensibilidad.

el lector_Michael y Hanna

  • En las dos versiones existen escenas muy similares, eso me gusto mucho de esta adaptación; el director integro de tal manera ambas que no le cambiaría nada. Una de ellas y crucial para la historia es como Michael vea Hanna colocarse sus medias, como el cae ante la seducción y fascinación de aquel intimo momento. Otra escena que destaco y que esta descrita en el libro es la que describe el momento en el que Michael se encuentra en la tina, esperando que Hanna se acerque con la toalla y dentro de la bañera es tanto su nivel de excitación que el miembro se le pone tieso. Aunque no se ve literalmente esto en el film, lo sabemos por la actuación exquisita de David Kross. Hay muchísimas escenas como estas, descúbrelas con la lectura de este libro tan personal y viendo la película después.

 

el-lector

Mi punto de Vista

Mientras leía El Lector, imaginaba. El lienzo en blanco de repente tenía colores, formas, luz y sombras; además de eso, de repente podría escuchar pájaros cantando, voces de niños y conversaciones en la atmósfera intima de una cama para dos. Es lo primero que debo decir de esta obra literaria, me sentí allí; con Michael y con Hanna.

El Lector está narrado por su protagonista: Michael Berg. Un hombre que a lo largo de su vida amo a la misma mujer, sin importar que tanto la conocía, sin tener en cuenta cuantos secretos ella le haya ocultado, olvidando que tanto siguió escondiendo después de pasado el tiempo. Me sumergí en su relato íntimo, personal, sincero, de corazón abierto; otro punto a favor para este libro.

Si primero has visto la película −como fue en mi caso− podrías esperar erotismo absoluto, pero realmente es solo una pequeña parte de la historia, aquí lo más importante son todos esos nuevos sentimientos que despierta Hanna, una mujer de 36 años, en un chico de quince, todos los sentimientos; los buenos y los malos, y por su puesto lo inesperado de la historia.

Desde el principio el autor nos da pistas del secreto de Hanna, pistas entre renglones, lo mismo en la película, detalles simples que esconden complejas razones.

La historia de Michael Berg, nos lleva por escenas de pasión, de descubrimientos, de culpas; atravesamos con él por espesos valles de nostalgia y tristeza, reflexionado sobre el pasado y como afecta sin advertencia el futuro.

Otro plus de este libro es que despertó en mí el interés de leer clásicos de la literatura mundial, ¿cómo no caer en la tentación de encontrarnos con Michael y con Hanna, mientras leemos La Odisea o Guerra y Paz?

No se pierdan esta buena historia, que les hará reflexionar acerca de todo lo que hace parte de su vida. De todas las decisiones que tomamos y secretos que guardamos, como un tesoro invaluable en el profundo silencio de nuestro corazón.

La versión cinematografía es buena, muy buena, pero leer el libro es mejor.

Fragmentos Favoritos

  1. “Cogió una y la enrolló con rápidos movimientos de las dos manos. Se puso en equilibrio sobre una pierna, apoyo sobre la rodilla la punta del pie de la otra, se echó hacia adelante, metió la punta del pie en la media enrollada, la apoyo sobre la silla, se subió la media por la pantorrilla, la rodilla y el muslo, se inclinó a un lado y sujetó la media con el liguero. Se incorporó quitó el pie de la silla y cogió la otra media” (Schlink, 1997, p.18).
  2. “Se me acercó tanto que sentí sus pechos sobre mi espalda y su vientre en mis nalgas. Ella también estaba desnuda. Me rodeo con sus brazos y me puso una mano en el pecho y la otra en el miembro tieso” (Schlink, 1997, p.28).
  3. “¿Por qué me pongo tan triste cuando pienso en aquellos días? ¿Será que añoro la felicidad pasada? Lo cierto es que en las siguientes semanas fui feliz. Me la pasé estudiando como un imbécil, hasta sacar el curso, mientras nos amábamos como si nada más importara en el mundo ¿O será por lo que descubrí más tarde, por la sombra que ese descubrimiento tardío arroja sobre aquellos días del pasado?”(Schlink, 1997, p.40).
  4. “¿Por qué? ¿Por qué lo que fue hermoso, cuando miramos atrás, se nos vuelve quebradizo al saber que ocultamos verdades amargas? ¿Por qué se oscurece el recuerdo de unos años felices de matrimonio cuando nos enteramos de que  el otro tuvo un amante durante todo ese tiempo? ¿A caso porque en semejante situación no se puede ser feliz? Y, sin embargo ¡éramos felices! A veces un final doloroso hace que el recuerdo traicione la felicidad pasada. A lo mejor la única felicidad verdadera es la que dura para siempre. Porque solo puede tener un final feliz doloroso lo que ya era doloroso de por sí, aun que no fuéramos consientes de ello, aunque lo ignorásemos. Pero un dolor inconsciente e ignorado ¿es dolor?” (Schlink, 1997, p.40).
  5. “Desde aquellas noches que pasábamos juntos durante el viaje, todas las noches anhelaba sentirla a mi lado, acurrucarme junto a ella, rozar su trasero con mi vientre y su espalda con mi pecho, poner la mano en sus pechos, despertarme en plena noche y buscarla con el brazo, encontrarla, cruzar una pierna entre las suyas y reposar la cara contra su hombro. Una semana solo en casa equivalía a siete noches con Hanna” (Schlink, 1997, p. 61).
  6. “El verano fue el vuelo sin motor de nuestro amor. O, mejor dicho, de mi amor por Hanna; de su amor por mí no sé nada” (Schlink, 1997, p. 67).

Biografía del Autor

Bernard Schlink

Bernard Schlink

Bernhard Schlink es un escritor y especialista en leyes alemán nacido el 6 de julio de 1944 en Bielefeld. Ha sido juez del Tribunal Constitucional del lander de Renania del Norte-Westfalia desde 1987 hasta 2005 y profesor de Historia del Derecho en la Universidad Humboldt de Berlín.
Como escritor cobró fama con una serie de novelas de corte policíaco protagonizadas por Selbs (juego de palabras que en alemán significa “yo mismo”). En ellas se atreve a enfrentarse de forma concreta con temas de la historia alemana.

La primera de sus novelas de esta serie, La Justicia de Selb (Selbs justiz, 1987) fue escrita en colaboración con Walter Popp. Posteriormente aparecerían Die gordische Schleife (1989), que fue merecedora del premio GlauserEl engaño de Selb (Selbs Betrug, 1992) y El Fin de Selb (Selbs Mord. 2001).

El lector (Der Voesler, 1995), parcialmente autobiográfica, fue un éxito de ventas en Alemania y se tradujo posteriormente a varias docenas de idiomas, ganando los premios Hans Fallada, Ehrengabe y Welt (los tres en Alemania), Grinzane Cavour y Laure Bataillon en Francia y Grinzane Cavour en Italia. En 2008 fue adaptada al cine por el director Stephen Daldry. Su libro posterior, la colección de relatos Amores en fuga (Liebesfluchten, 2000), confirmó su extraordinario talento.

Biografía del Director

Stephen Daldry

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DorsetInglaterra2 de mayo de 1961 (54 años)1 es un director de teatro, y productor británico, hijo de la cantante Cherry Thompson y del bancario Patrick Daldry.

Después de pasar por la Universidad de Sheffield, Stephen Daldry dio inicio a su carrera teatral como director participando en el Crucible Theatre, Metro Theatre, Gate Theatre y en el Royal Court Theatre.

También representó con éxito obras en Broadway, entre ellas “An Inspector Calls” y “Vía Dolorosa”.

Su primera incursión cinematográfica se produjo a finales de los años 90 con el cortometraje “Eight” (1998), película centrada en un niño de ocho años muy aficionado al fútbol.

“Billy Elliot” (2000) fue su largometraje debut y su revelación internacional con una nominación al Oscar como mejor director.

La película narra una historia iniciática escrita por Lee Hall con el protagonismo de Jamie Bell en el papel de un joven practicante de ballet.

Un año después de “Billy Elliot”, Stephen se casó con Lucy Sexton.

Dos años después Daldry volvió a ser candidato al premio Oscar por “Las Horas” (2002), adaptación de una novela de Michael Cunningham que trataba la figura de la escritora Virginia Woolf, interpretada en la pantalla por Nicole Kidman, quien ganó la estatuilla de Hollywood por su actuación en este film.

Seis años tardo Stephen Daldry en estrenar su tercer largometraje, el drama psicológico y romántico “The Reader (El Lector)” (2008), versión cinematográfica de un libro de Bernhard Schlink ambientado en la Alemania de posguerra.

Con “Tan Fuerte, Tan Cerca” (2011), film con la presencia de Tom Hanks y Sandra Bullock, adaptó una novela de Jonathan Safran Foer centrada en los sucesos del 11 de septiembre del año 2001.

Otra novela, en este caso escrita por Andy Mulligan, fue la base de “Trash” (2014), drama ambientado en las favelas de Río de Janeiro.

Referencias:

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Bernhard_Schlink

https://es.wikipedia.org/wiki/Stephen_Daldry

http://www.alohacriticon.com/cine/actores-y-directores/stephen-daldry/

http://cine.estamosrodando.com/peliculas/el-lector-the-reader/ficha-tecnic

https://es.wikipedia.org/wiki/El_lector